Experiencia con la empresa SAAL-Digital: cuadro de aluminio dibond

Uno de nuestros socios ha encargado recientemente un producto fotográfico de la empresa de impresión SAAL-digital y nos envía la siguiente reseña y análisis de su experiencia:


Mucho se ha hablado de la empresa SAAL-Digital (www.saal-digital.es), sobre la calidad del servicio y la calidad de sus productos. Así que después de mucho indagar, leer, ver y, por fin, probar, me dispongo a trasladar mi experiencia con esta empresa de impresión digital.

Tenía ganas de crear un cuadro —¡mi primer cuadro en gran formato!— y al final me decidí por encargarlo a través de su página web. Solicité el bono que ofertaban a elegir entre los distintos materiales que ofrecen y me lo concedieron, así que me puse manos a la obra.

saal-imagen-0

El soporte que más me atraía era el metacrilato, pero veía una limitación en lo relativo al tamaño, siendo como máximo para este material 100 cm de ancho. Quería una foto de un tamaño importante, en un principio buscaba algo como un 160×60 cm, por lo que me decanté por el aluminio dibond, del que solo había escuchado maravillas y sí podía adaptarse a las dimensiones que buscaba. Ahora era cuestión de encontrar la foto adecuada.

Después de muchas vueltas y tiempo invertido buscando una imagen acorde al tamaño que pretendía y al formato apaisado que había pensado para el espacio de la casa elegido, me decanté por una foto de nuestras últimas vacaciones en Galicia, a tamaño 120×70 cm. No era el formato tan apaisado que inicialmente me tenía en mente, pero…

Dicho y hecho. Decidida la foto y tras descargar el perfil del color para el soporte elegido se hacen las correcciones oportunas, en este caso un poco más de exposición y un poquito más de contraste, poco más. En algún blog ya leí que era necesario dar al menos un poco más de luz a la foto, medio paso más o menos, dado que este soporte parece que tiende a oscurecer la toma, independiente de lo que veamos en pantalla tras la corrección con el perfil ICC correspondiente(*).

(*) Esta prueba o visualización también está disponible para cuadros en otros soportes como metacrilato o panel PVC y todas las demás impresiones fotográficas que ofrece la empresa SAAL-digital (álbumes, pósteres, tarjetas…), pues en dichos apartados de la web también ofrecen la prueba en pantalla con ICC; sin embargo, no hemos probado más productos (¡aún!).

Así pues, ajustada la corrección correspondiente, traslado la foto al programa que previamente descargué de la página y, tras elegir el soporte, aluminio dibond, y el tamaño, se inserta la foto; si todo va bien como era mi caso— ya se manda para la impresión. El programa es tremendamente intuitivo, te guía desde el primer paso hasta el último de una manera clara y concisa, con un front-end muy cuidado.

Una vez realizado el pedido y el pago solo quedaba esperar la llegada de mi nuevo cuadro. En el correo de confirmación que manda la empresa se puede hacer directamente el seguimiento del paquete día a día, por lo que se está siempre informado del estado del producto.

En cuanto a plazos: el día 6 de octubre (jueves) realicé el pedido y el día 10 (lunes) me confirmaron el envío. Justo una semana después, el día 17 (lunes) estaba el cuadro en casa. ¿Qué decir cuando lo abrí? Fantástico. Os narro a continuación el paso a paso de la colocación de mi nuevo cuadro en la pared, con imágenes:

Imagen 1.

Por supuesto, el paquete era de unas dimensiones considerables, tanto que un par de esquinas del cartonaje llegaron dobladas y ligeramente dañadas, algo normal viendo que el paquete en cuestión venía empotrado en una pequeña furgoneta de reparto de correos; el paquete no se movía en la caja del repartidor, estaba bien encajado. Recordemos que el cuadro encargado era de 120×70 cm y hablamos de un paquete de unos 140×130 cm, algo un tanto “inmanejable”, pero gracias a lo cual nada del interior llegó a tener un solo rasguño.

Imagen 2.

Tras retirar el cartón del envoltorio nos encontramos otro segundo paquete envuelto en plástico film que rodea al cuadro; este está boca abajo y apoyado en otro cartón rígido de aproximadamente 1 cm de grosor. Como vemos, está francamente bien protegido.

Imagen 3.

Tras retirar todo el plástico y el cartón, descubrimos el cuadro ¡El resultado supera todas las expectativas que tenía puestas en él! El soporte es realmente fino, pero muy robusto y poco pesado, a pesar de las grandes dimensiones, lo cual viene muy bien para colgarlo en la pared sin demasiados enganches.

Y lo más importante, la calidad de la impresión es… ¡impresionante! Se perciben al tacto las texturas y la resolución y fidelidad de los colores son sorprendentes. Desde luego, hay que verlo en persona, impreso, para apreciar la gran calidad que tiene. Estoy muy contento con el producto, no tengo otra manera de decirlo.

Imagen 4.

saal-imagen-4En el citado paquete se encontraban también los soportes para colgarlo, que para este caso elegí de tipo estándar, dado que ya tenía colocado un cuadro en el lugar que ahora ocupa el nuevo lienzo y quería aprovechar los anclajes. Se adjuntaron 3 soportes, así como cuatro taquitos de plástico que le dan al cuadro un aspecto flotante.

Imagen 5.

Por último, solo restaba colgarlo y, dicho sea de paso, disfrutarlo. No hace falta repetir que estoy encantado con el cuadro.

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Ahora ya estoy buscando otro hueco en mis paredes para colgar otro cuadro de nuestros amigos de Saal-Digital. Desde mi primera experiencia puedo decir que es un producto recomendable al 100%.

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